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Si la llave no gira en la cerradura, debe actuar rápidamente para evitar que se rompa. A menudo, la causa es la suciedad, el desgaste o un cilindro defectuoso, pero también hay otras razones.
La llave no gira: causas frecuentes y medidas inmediatas
Antes de hacer nada, debe conocer las posibles causas del problema. Muchas causas se pueden solucionar con sencillos pasos si se sabe en qué fijarse.
- Suciedad y lubricación antigua: los residuos de aceite o grasa, junto con el polvo y la suciedad, pueden hacer que la cerradura se atasque. Solución: Utilice un limpiador especial para cerraduras (por ejemplo, a base de alcohol) y rocíelo directamente en el cilindro. A continuación, accione la cerradura varias veces para eliminar la suciedad desprendida.
- Lubricación insuficiente o incorrecta: Las piezas mecánicas de la cerradura necesitan lubricación de vez en cuando. Para las cerraduras de las puertas se recomienda utilizar polvo de grafito o un spray especial para cerraduras sin resina; no utilice aceite comestible, ya que se resina. Consejo: aplique lubricante en la llave e introdúzcala, luego gírela varias veces.
- Llaves dobladas o dañadas: una llave de repuesto permite determinar si el problema está en la llave o en la cerradura. Las llaves duplicadas pueden presentar defectos de fabricación. Solución: hacer revisar la llave por un especialista.
- Cilindro defectuoso o desgastado: Los resortes rotos o los pasadores doblados pueden impedir el giro. Solución: Desmontar y revisar la cerradura o sustituirla por completo.
- Puerta deformada: El calor o el frío pueden deformar la hoja de la puerta. Intente empujar o levantar ligeramente la puerta.
- Cerradura congelada: descongélela con un spray descongelante o calentando con cuidado la llave (no utilice fuego abierto).
Instrucciones paso a paso para la resolución de problemas
Si la causa no está clara, es útil seguir un procedimiento sistemático. Con los siguientes pasos, irá avanzando desde las medidas más sencillas hasta las más complejas.
- Inspección visual: compruebe si la llave presenta grietas, deformaciones o desgaste.
- Limpiar la cerradura: introduzca un limpiador de cerraduras y enjuague la suciedad.
- Lubricar: utilice un lubricante adecuado, introduzca la llave y gírela varias veces.
- Descartar problemas mecánicos: mueva ligeramente la puerta (empuje, tire o levante) para compensar la deformación.
- Prueba con una llave de repuesto: compruebe si el defecto se encuentra en la llave o en la cerradura.
- Última opción: desmonte la cerradura o llame a un especialista.
Cuándo debe llamar a un cerrajero
A veces, los problemas con la cerradura no se pueden solucionar por uno mismo. En esos casos, es importante saber cuándo es necesario llamar a un profesional y cómo evitar caer en trampas de costes.
- Si no puede abrir la cerradura a pesar de haberla limpiado y lubricado.
- Si la llave se ha roto o hay piezas atascadas en la cerradura.
- Si se ha quedado fuera y no puede abrir la puerta desde fuera.
- Resumen de costes: Días laborables durante el día: entre 80 y 150 € aproximadamente. Por la tarde, por la noche o en días festivos: a menudo entre 150 y 300 €. Tenga en cuenta lo siguiente: Precios claros por adelantado, sin trabajos adicionales innecesarios y proveedores serios con ofertas de precio fijo.
Consejos de prevención para evitar problemas con una cerradura
Con un poco de cuidado y atención, puede evitar muchos problemas con la cerradura de la puerta desde el principio. Estas sencillas medidas aumentan la vida útil y la funcionalidad de su cerradura.
- Cuide la cerradura regularmente con un lubricante adecuado.
- Trate las llaves con cuidado, no las utilice como palanca o herramienta.
- En invierno, tenga a mano un spray descongelante para las cerraduras exteriores.
- Mantenga los herrajes y las bisagras de las puertas para evitar deformaciones.
- Actúe inmediatamente ante los primeros signos de dificultad de funcionamiento para evitar daños posteriores.
