Si tu lana se ha enmarañado, puedes salvarla con remedios caseros, al menos si este material natural, fino y suave, no está demasiado dañado.
Salvar la lana ligeramente enmarañada: remedios caseros eficaces
Pocos materiales asociamos más con la comodidad y la calidez que la lana. Sin embargo, un lavado incorrecto es suficiente para enmarañar este material, que en realidad es muy duradero. Las fibras se contraen, la prenda se vuelve dura, rígida y, a menudo, mucho más pequeña. La buena noticia es que la lana ligeramente enmarañada a menudo se puede salvar con remedios caseros. La mala noticia es que los tejidos muy enmarañados solo se pueden devolver a su estado original de forma muy limitada.
- Frío en la secadora: Si tiene secadora, esta es la opción más cómoda para salvar su prenda favorita ligeramente enmarañada: sin embargo, es importante que no ajuste la secadora en modo de secado o a altas temperaturas. En su lugar, seleccione la opción de aire frío o ventilación. Antes de colocar la lana enredada en la secadora, humedezca ligeramente la prenda. Una vez que haya «desenredado» la prenda de lana en la secadora, vuelva a darle forma con cuidado.
- Baño de agua tibia: Una variante algo más anticuada consiste en colocar la lana enmarañada en un recipiente grande con agua tibia. Amase y estire con cuidado la prenda encogida y enmarañada. Sin embargo, evite tirar demasiado de la lana cuando esté mojada o incluso centrifugarla. A continuación, coloque una toalla grande sobre un tendedero y deje que la lana se seque sobre ella. De vez en cuando, estírela un poco. Una vez que la lana se haya secado, elimine las bolitas de pelo que queden con una rasuradora de pelusas.
- Baño de agua con vinagre: El vinagre es un remedio casero clásico contra el fieltro. Para que surta efecto, mézclelo en una proporción exacta de una parte de vinagre por cuatro partes de agua tibia. Sumerja la prenda enfieltrada en la solución durante 30 a 60 minutos. El vinagre afloja las fibras de lana y puede aumentar su elasticidad. A continuación, estírela con cuidado con las manos, sin retorcerla, y enjuáguela con agua limpia.
- Baño de aceite: Para prendas de lana ligeramente enmarañadas, lo ideal es un baño de aceite. Utilice, por ejemplo, 50 mililitros de aceite de oliva o aceite para bebés en unos cinco litros de agua tibia (aprox. 30 °C). Deje la prenda en remojo durante una o dos horas. El aceite recubre las fibras, las suaviza y facilita el estiramiento suave con las manos. A continuación, es imprescindible aclarar con un detergente suave para lana, para que no quede ninguna película de aceite.
- Cura con leche: La leche también es grasa y, por lo tanto, es un método posible para eliminar el enredado de la lana. Coloque la lana enredada en un bol y añada tanta leche hasta que la lana esté completamente empapada. Deje la lana enmarañada en la leche durante unas 24 horas antes de enjuagarla completamente con agua tibia.
- El agua de cocción de las alubias como arma secreta: Menos conocida, pero sorprendentemente eficaz, es el agua de cocción de las alubias blancas. Contiene mucílagos naturales que pueden volver a suavizar la lana. Deje la prenda enredada en remojo en agua de cocción de judías enfriada durante dos a cuatro horas y, a continuación, aclárela bien con agua tibia. Este método es especialmente adecuado para prendas de punto delicadas.
- Método de congelación: Sí, ha leído bien: también puede congelar su prenda de lana. Coloque la prenda seca en una bolsa para congelador y congélela durante 24 horas. El frío modifica mínimamente la estructura de las fibras y puede ayudar a aflojar el enredo.
Después de descongelarla, a veces es más fácil volver a darle forma a la prenda, sobre todo si la lava a mano con agua tibia y la estira suavemente.
Esto es lo que puede hacer con la lana muy enmarañada
Por desgracia, a menudo no es posible salvar por completo la lana muy enmarañada. Si la prenda se ha encogido demasiado o se ha endurecido, solo queda una opción: ser creativo.
- En lugar de tirar la prenda, puede darle una nueva vida: la palabra clave aquí es «supraciclaje».
- Corte el material enmarañado, por ejemplo, para convertirlo en prácticos posavasos o salvamanteles de fieltro, que son resistentes, térmicos y decorativos.
- También puede coser con él una funda para el móvil o un estuche para lápices . Es una idea útil para el día a día, pero el resultado del upcycling también queda muy bien como regalo.
- La lana afieltrada también queda muy bien como adorno decorativo o adorno para el árbol de Navidad, sobre todo en colores y formas elegidos por uno mismo.
- Si tienes mascotas, puedes hacer con ella juguetes para gatos o perros, suaves, duraderos y sin plástico.
