El bebé vomita amarillo: posibles causas y consejos

by Johannes

Cuando un bebé ha comido, puede ocurrir que vomite amarillo. Sin embargo, esto no es motivo de preocupación.

Razones por las que un bebé vomita amarillo

Cuando nace un bebé, sus funciones corporales aún no están completamente desarrolladas. Por ejemplo, primero tiene que aprender a digerir los alimentos:

  • Durante los tres primeros meses, el esfínter gástrico del bebé aún no ha madurado por completo. Más adelante, este evita que la leche vuelva al esófago. Por lo tanto, vomitar la leche es un proceso natural y no hay motivo para preocuparse. Además, este proceso no se puede evitar por completo.
  • En muchos casos, se trata de leche materna o fórmula mezclada con jugos gástricos. Sin embargo, el vómito amarillento también puede indicar bilis que refluye desde el duodeno.
  • Si esto ocurre con frecuencia, podría tratarse de un problema de reflujo que debe observarse y, en caso necesario, ser evaluado por un médico.
  • En casos excepcionales, los vómitos frecuentes y amarillentos también pueden indicar una estenosis pilórica, un estrechamiento de la salida del estómago que impide que los alimentos lleguen correctamente al intestino. Esta enfermedad se caracteriza por vómitos en forma de chorro, a menudo con contenido amarillento o verdoso. En este caso también es necesario consultar al médico.

    Consejos para evitar los vómitos

    Aunque los vómitos son algo natural, puede ayudar a su bebé y evitar así los eructos innecesarios:

    • Asegúrese de que su bebé no esté acostado mientras bebe. Es mejor mantenerlo en una posición algo erguida.
    • Después de beber, levante a su bebé y déle unas palmaditas en la espalda. Solo cuando haya eructado, vuelva a acostarlo boca arriba.
    • Evite que su bebé se mueva demasiado después de comer. ¡Disfrute de un poco de tranquilidad con su hijo! Además, no debe acostarlo boca abajo.
    • Si alimenta a su hijo con biberón, debe asegurarse de que la tetina sea del tamaño adecuado. Puede comprobarlo usted mismo: si mantiene el biberón en posición vertical, la leche solo debe gotear lentamente y no salir a chorros. 
    • El vómito excesivo también puede provocar deshidratación, por lo que los padres deben estar atentos a signos como labios secos o disminución de la producción de orina. La cantidad y la composición de los alimentos también influyen. Especialmente en el caso de la alimentación con biberón, ajustar la cantidad de leche o cambiar a otra fórmula puede ayudar a reducir los vómitos.

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