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Las ventajas de un limpiador a vapor se pueden resumir rápidamente: este aparato es un versátil ayudante doméstico que elimina sin esfuerzo, y sin necesidad de productos químicos, incluso la suciedad más difícil. Úselo para limpiar suelos, ventanas, el baño y otras superficies.
Para qué necesitas un limpiador a vapor: ventajas de la limpieza a vapor
Estos aparatos están disponibles en diferentes modelos. Así podrás encontrar el más adecuado para cada tarea de limpieza.
- No necesitas productos de limpieza químicos. El vapor de agua caliente elimina incluso la suciedad más difícil, como la grasa o la cal, sin que tengas que frotar. Tras la limpieza con vapor, basta con retirar la humedad y la suciedad con un paño.
- Otra ventaja es que elimina gérmenes y bacterias. Si utiliza un cepillo para tapicerías, el vapor también elimina los ácaros. La limpieza del colchón también se puede realizar con el limpiador a vapor.
- Ahorras agua. Con un litro de agua se producen aproximadamente 1.500 litros de vapor. Con ello puedes limpiar, según el modelo, hasta 200 metros cuadrados de superficie.
- Es bueno saberlo: en principio, puedes limpiar todas las superficies con vapor, siempre que sean resistentes a la temperatura. En el caso de la madera o las superficies chapadas, sécalas bien para que el material no se hinche.
¿Qué tipos de aparatos hay? El limpiador a vapor adecuado para cada finalidad
Dependiendo del uso que le quieras dar al limpiador a vapor, puedes elegir entre diferentes aparatos:
- Limpiadores de vapor para suelos: Este aparato tiene el aspecto de una aspiradora convencional. Los limpiadores de vapor para suelos son especialmente adecuados para la limpieza de suelos gracias a su depósito de agua de mayor capacidad. Algunos fabricantes también incluyen con sus aparatos diversos accesorios, como cepillos para tapicerías y cepillos redondos. Con ellos se pueden limpiar tapicerías de forma fácil y sin necesidad de productos químicos. El volumen de suministro suele incluir también boquillas de chorro puntual, con las que se puede limpiar de forma precisa, por ejemplo, debajo del borde del inodoro.
- Escoba de vapor: Este aparato es más compacto y tiene un depósito de agua más pequeño que un limpiador de suelos a vapor, por lo que resulta ideal para limpiar superficies más pequeñas. También hay escobas de vapor con diversos accesorios que facilitan, por ejemplo, la limpieza de azulejos de pared o ventanas.
- Aspirador de vapor: Un aspirador de vapor combina una aspiradora con un limpiador de vapor. En una sola pasada puede aspirar, limpiar con vapor y secar. Esto ahorra tiempo, sobre todo en superficies grandes.
- Limpiadores de vapor de mano: Estos aparatos son pequeños y manejables. Son especialmente adecuados para limpiar cristales, espejos, superficies de muebles, azulejos de pared, grifería, campanas extractoras y similares. Con los accesorios adecuados, un limpiador de vapor manual permite limpiar incluso zonas de difícil acceso.
¿Qué debe poder hacer un limpiador a vapor? Una visión general
Para una limpieza sin esfuerzo, el limpiador a vapor debe cumplir ciertos criterios.
- Cuanto mayor sea la superficie que vaya a limpiar, mayor deberá ser también el depósito de agua del aparato. De lo contrario, tendrá que rellenarlo con agua con frecuencia.
- Cuanto mayor sea la presión del aparato y la temperatura del vapor, más fácil será eliminar la suciedad. Con un aparato que tenga una presión de al menos 3,5 bar y una temperatura del vapor de 100 grados Celsius se pueden conseguir buenos resultados.
- Tenga en cuenta la seguridad y preste atención a los sellos de certificación técnica (TÜV, GS o LGA) a la hora de comprar. Dado que en la caldera se acumula una gran presión, es importante que su aparato haya sido certificado por organismos reconocidos para evitar que el depósito explote debido a la presión.
- El aparato también debe estar equipado con un dispositivo de seguridad. Este garantiza que el depósito de agua no se pueda abrir mientras esté bajo presión. El aparato debe enfriarse primero antes de que se pueda abrir el cierre para rellenarlo con agua nueva. Excepción: si su aparato tiene un depósito extraíble, este dispositivo de seguridad no está presente ni es necesario.
- Es bueno saberlo: Un limpiador a vapor también es adecuado para suelos laminados y parquet de madera auténtica. Sin embargo, en este caso es importante que pueda regular la presión y el caudal de vapor de su aparato, para que no se acumule humedad bajo las lamas y, por lo tanto, no se forme moho ni se hinche el material. Elija siempre el nivel más bajo para la limpieza.
