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Hay algunos trucos para alisar una camisa sin necesidad de plancharla. Para el más sencillo, solo necesitas tu cuarto de baño y un gancho para la ropa.
Cómo alisar una camisa sin planchar
- Planchar en la ducha: Cuelga la camisa arrugada en una percha dentro de la ducha. Abre el grifo del agua caliente. La ropa no debe mojarse. Cierra la ducha y espera 15 minutos. El vapor de agua caliente alisa la tela.
- Secadora y cubitos de hielo: Mete la ropa arrugada en la secadora junto con un puñado de cubitos de hielo. Deja que la secadora funcione durante unos 15 minutos a una temperatura elevada. Los cubitos de hielo se derretirán y se generará vapor de agua, que alisará las arrugas. A continuación, cuelga la ropa en perchas o póntela, ya que, de lo contrario, se formarán nuevas arrugas.
- Planchar con el secador de pelo: Póngase la camisa arrugada y humedézcala directamente sobre el cuerpo con un pulverizador. Séquela con el secador por fuera y por dentro. La camisa quedará bien lisa gracias al agua y al aire caliente.
- Planchar con un alisador de tejidos: El alisador de tejidos se puede adquirir en droguerías. Cuelga la ropa aún húmeda en perchas y rocíala con el spray; dale forma y déjala secar. En el caso de tejidos delicados (p. ej., seda), prueba siempre el spray en una zona poco visible.
- Lisa gracias a una buena preparación: Las camisas ni siquiera se arrugan si las cuidas ya desde el lavado. No centrifugues la ropa con demasiada fuerza. Sacude bien la ropa y cuélgala en perchas; alísala y déjala secar.
