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Muchos jardineros aficionados utilizan la sal de deshielo para combatir las malas hierbas. Sin embargo, este método tan eficaz no está exento de polémica e incluso está prohibido.
La sal de deshielo contra las malas hierbas: efecto y uso
La sal de carretera está compuesta en aproximadamente un 98 % por sal común. Si la esparce sobre una planta, esta se marchita y, al cabo de unos días, se puede arrancar fácilmente del suelo.
- Si desea utilizar sal contra las malas hierbas, puede esparcirla directamente sobre las plantas o mezclarla con agua. La proporción de mezcla es de 100 gramos de sal por cada litro de agua.
- Pero cuidado, existe una prohibición sobre la sal de deshielo: según la Ley de Protección Fitosanitaria de Alemania, el uso de la sal de deshielo (y otros remedios caseros que contienen sal, como el agua con vinagre o el bicarbonato sódico) contra las malas hierbas no está permitido en principio, ni siquiera en terrenos privados.
- El motivo: la sal daña el suelo, pone en peligro a los microorganismos, afecta a las plantas vecinas y puede contaminar las aguas subterráneas. La tan mencionada «zona gris» ya no existe, ya que la situación legal es ahora inequívoca. Las infracciones pueden sancionarse con multas considerables.
- Aunque una solución salina elimine las malas hierbas a corto plazo, a menudo quedan restos de raíces, lo que hace que las plantas vuelvan a brotar. Además, el uso repetido de sal puede volver el suelo infértil a largo plazo e incluso dañar las superficies pavimentadas.
- El agua caliente es una alternativa igual de eficaz y, además, más respetuosa con el medio ambiente que la sal. También basta con verterla sobre las plantas. Como alternativa, puede eliminar las malas hierbas con un quemador de malas hierbas .
- Otra alternativa es la eliminación mecánica con un rascador de juntas o mediante el clásico deshierbe. Este método es eficaz, no deja residuos y no supone ningún riesgo para el medio ambiente.
- Si quieres tener menos malas hierbas en el jardín a largo plazo, lo mejor es optar por una plantación densa o por plantas tapizantes, ya que apenas dejan espacio para que crezcan las malas hierbas. Además, es útil deshierbar con regularidad antes de que las plantas indeseadas puedan extenderse demasiado.
