¿Qué significa «woke»? Esto es lo que se entiende por este término

by Corinna

Para saber qué significa «woke», basta con echar un vistazo a las redes sociales. Allí, cada vez más personas llaman la atención sobre temas delicados como la discriminación o el racismo. Actúan de forma «woke».

Del inglés: qué significa el término «woke»

El término «woke» tiene su origen en el inglés afroamericano. Ya en la década de 1940, la expresión «stay woke» se utilizaba en la comunidad afroamericana como una llamada a mantenerse «alerta» frente a las injusticias sociales, especialmente el racismo y la discriminación.

  • En la década de 1960, durante el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, el término cobró aún más importancia y se convirtió en sinónimo de conciencia frente a los abusos sociales y de la necesidad de luchar activamente contra las desigualdades.
  • Con el surgimiento de movimientos sociales como «Black Lives Matter», «woke» experimentó un renacimiento a partir de 2014 aproximadamente. Ahora se refería a personas que se mostraban especialmente sensibles y comprometidas frente a la discriminación, el racismo, el sexismo y otras formas de desigualdad social. En este sentido, «woke» representa un marcado sentido de la justicia y la disposición a señalar abiertamente y combatir los abusos sociales.
  • Mediante hashtags como #woke o #staywoke se llama la atención una y otra vez en las redes sociales sobre los abusos sociales. Con ello se pretende fomentar una mayor sensibilidad y apertura hacia las personas que, de una u otra forma, son oprimidas y discriminadas.
  • El término «woke» deriva de la palabra inglesa «wokeness», que significa «conciencia». Además, «woke» es el pasado del verbo «wake» (en español: estar despierto, atento).

Crítica al movimiento «woke»: del pensamiento en blanco y negro al «woke-washing»

Aunque la idea que subyace al movimiento «woke» es loable y, sin duda, se necesitan más personas en el mundo que aborden con franqueza temas delicados como la discriminación o el racismo, también hay críticas hacia este término.

  • A menudo se acusa al movimiento «woke» de ser demasiado moralista. A otros se les critica por no ser lo suficientemente «woke». De este modo, el movimiento «woke» también menosprecia a las personas que, a su juicio, no actúan correctamente (o no lo suficiente).
  • Los activistas ponen en la picota a otras personas por ello. Esto da lugar a un pensamiento en blanco y negro, que poco tiene que ver con la tolerancia y la apertura.
  • Esto, a su vez, puede conducir a la creación de normas que, en algunos casos, pueden equivaler a la censura. Cuando el «wokeness» se manifiesta de forma muy marcada y se vive con intensidad, puede llegar a socavar la libertad de expresión. El moralismo que se practica ya no permite opiniones diferentes. En ese contexto, apenas es posible mantener un debate abierto y constructivo.
  • También es objeto de controversia el llamado «woke-washing». Se habla de ello cuando empresas, marcas o particulares se pronuncian en contra de la discriminación y el racismo, pero no actúan en consecuencia. En este caso, se aprovecha el movimiento «woke» para sacar provecho de él.

    Se explota descaradamente su buena reputación y se utiliza con fines de marketing para mejorar la imagen y/o captar nuevos clientes.

  • En los últimos años, el significado de «woke» ha cambiado y se ha polarizado. Mientras que sus defensores siguen atribuyéndole un matiz positivo, los críticos lo utilizan cada vez más de forma peyorativa. En los círculos conservadores y de derecha, «woke» suele servir como eslogan para desacreditar las posturas progresistas o las exigencias de corrección política. El término se utiliza entonces para referirse a una supuesta hipersensibilidad, moralismo o una restricción de la libertad de expresión.
  • Pero también ocurre lo contrario: el término «woke» está estrechamente vinculado al fenómeno de la «cultura de la cancelación». Esto significa que las personas u organizaciones que se perciben como racistas, sexistas o discriminatorias son criticadas públicamente, boicoteadas o «canceladas». Mientras que sus defensores lo ven como un avance social necesario, sus detractores critican una supuesta intolerancia hacia las opiniones divergentes y una restricción de la libertad de expresión.

    Ejemplos de la política, los medios de comunicación y la cultura pop

    Aquí encontrarás algunos ejemplos de la política, los medios de comunicación y la cultura pop. 

    • Política: En EE. UU., los políticos y medios conservadores suelen acusar al «wokeness» de socavar los valores tradicionales o de sofocar los debates. También en Alemania se utiliza cada vez más este término en los debates políticos, por ejemplo, en relación con los debates sobre género o la cultura de la memoria.
    • Medios de comunicación: Muchas empresas y medios de comunicación se esfuerzan por parecer «woke» promoviendo la diversidad o evitando el lenguaje discriminatorio. Algunos lo consideran un avance, mientras que otros lo critican como «woke-washing» o política simbólica.
    • Cultura popular: En películas, series y música se aborda el tema de lo «woke», por ejemplo, cuando los artistas se pronuncian públicamente contra el racismo o se fomenta deliberadamente la diversidad en los castings.

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